El Paraiso

De Ribadeo al cielo

miércoles, 20 de octubre de 2010

El fruto de la pasion



La flor de la pasión , pasionaria o Pasiflora es una planta que se encuentra con mucha frecuencia en los jardines de casas ribadenses, se suele utilizar para cubrir pequeños muros o celosías ya que es una planta trepadora, de siempre la vi. en el jardín de mis abuelos compartiendo espacio con rosales geranios hortensias y otras variedades .La flor además de resultar muy vistosa por su colorido y ser muy aromáticas resulta curiosa por la figura que forma aparentando una corona de espinas y tres clavos que es lo que da origen a su nombre, recordándonos los clavos y la corona de espinas de Jesucristo.
Pues bien esta planta tan bonita ni mas ni menos que llego a nuestros jardines procedente de muy lejanos países, originaria de la amazonía, y cultivada sobretodo la variedad conocida como Pasiflora edulis en Brasil Perú, Colombia Ecuador, Sudáfrica y un largo etc. de países tropicales y subtropicales.
Quien sabe como y cuando llego a nuestras latitudes, es de suponer que a Ribadeo llego de manos de algún emigrante a las Américas interesado por las cualidades de esta planta.
Hay diferentes especies de este arbusto todas ellas con las hoja y la flor muy parecidas pero con frutos diferentes, unos son amarillos y con forma de huevo otros son redondeados como pelotas y de un color púrpura .La variedad Pasiflora Edulis es la que da los frutos púrpura y redondos que son comestibles ya que son los conocidos y refrescantes frutos de la pasión o maracuyá, yo tarde en conocer este dato, de hecho me entere hace como tres años y desde entonces de año en año espero impaciente la cosecha maravillosa de esta fruta súper-vitamínica que nos regala la madre naturaleza.
De esta planta no solo resulta aprovechable la pulpa de su fruta sino que las hojas y las flores se aprovechan con efectos medicinales y también culinarios ya que las flores se pueden utilizar en ensaladas pues son perfectamente comestible y sabrosas, aunque dependiendo de la variedad puede tener un ligero efecto sedante.
La pasiflora empieza a florecer en la primavera para brindarnos sus frutos verdadero tesoro de la naturaleza, que estarán listos para el consumo en el otoño a lo largo de octubre y noviembre.