El Paraiso

De Ribadeo al cielo

miércoles, 16 de enero de 2013

Cetareas de Rinlo pedacitos del pasado





Es posible que  mucha gente no conozca el dato de que en Rinlo, parroquia que pertenece al ayuntamiento de Ribadeo se encuentran unas cetareas naturales que probablemente sean de las primeras que se construyeron en España. La primera  de las tres antiguas cetáreas se empezó a construir  cuando corría el año 1904 , aprovechando un canal natural que fue abriendo el mar y la erosión entre las rocas, se construyeron unos muros de contención hechos con  mampostería, con el fin de poder retener embalsada el agua  que entra con la marea a trabes de una compuerta, y al mismo tiempo los muros también sirven para  evitar la entrada de las olas, formando unas grandes piscinas naturales.
Esta primera cetaria fue todo un éxito, criándose en ella  centollos , langostas y otros  mariscos de excelente calidad lo que contribuyó a la necesidad de construir las otras dos, para poder atender la gran demanda del preciado fruto que se criaba en estos habitas naturales hasta alcanzar un tamaño optimo de comercialización.
Aparte de las piscinas las cetarias contaban con algún edificio de oficina y  uno de almacén  con unos grandes vasos a los que se les bombeaba agua directamente del mar, estas cetarias permanecieron en funcionamiento hasta principio de los años noventa del siglo XX ,a partir del cierre las construcciones fueron abandonadas y los fuertes temporales de las ultimas décadas contribuyeron al deterioro de estos espacios que hoy en día son meros lugares de esparcimiento.
Para los que no conozcan la zona les diré que Rinlo  es una pequeña población  de algo menos de doscientos habitantes que depende administrativamente  del Ayuntamiento de Ribadeo, Provincia de Lugo, El origen de Rinlo se remonta aproximadamente a unos quinientos años atrás  pueblo en su origen de pescadores o cazadores de ballenas que aun hoy en día conserva todo su encanto de pueblo de pescadores,  el mar se abre paso adentrándose hasta sus casas y calles, respirándose un ambiente de sabor a mar por todos sus rincones.