El Paraiso

De Ribadeo al cielo

martes, 24 de junio de 2014

RIBADEO EN EL CAMINO DE SANTIAGO



A lo largo de todo el año se sucede un goteo continuo de peregrinos  en el Camino de Santiago, goteo que se convierte en torrente durante el periodo estival y en esta época es cuando queda patente los escasos recursos de Ribadeo para ofrecer un adecuado servicio a toda esta gente que bien por devoción o  por ocio se entregan a esa impresionante  hazaña de echarse al camino.
El albergue de peregrinos de Ribadeo está situado en un lugar de privilegio, prácticamente colgado sobre la ría, cuenta con doce plazas para dormir en una única habitación con literas. , estas  plazas se cubren con mucha facilidad por lo que el alberge está prácticamente lleno en época de verano , lo que obliga a  muchos peregrinos a tener  que buscar otra alternativa de alojamiento o bien hacer un sobreesfuerzo y continuar viaje hasta el próximo albergue que no está precisamente cerca.
Por otro lado también  se observa una falta de señalización informativa  de cómo llegar al albergue y es frecuente encontrar a peregrinos tratando de localizarlo, no estaría de más unas flechas  indicando la dirección a seguir  especialmente  en las bajadas del Puente de los Santos.
El albergue es titularidad de la Xunta de Galicia  , os encargados de atender este establecimiento son  la Policía Local y personal de Protección Civil ya que el albergue carece de Hospitalero.
En lo que va de año 2014  se calcula que  unos setenta mil peregrinos ya sellaron su Compostela, sin duda un número muy importante, y una gran parte de estos peregrinos pasaron por Ribadeo, siendo una parte importante del turismo que recibe nuestra villa.
Muy cerca de este pequeño e insuficiente albergue se encuentra el Fuerte de san Damian  prácticamente infrautilizado,  que fue remodelado no hace demasiados años,  y que cuenta  prácticamente con todo lo necesario para reforzar el albergue durante los meses de máxima afluencia,  y esto contribuiría a que estos  peregrinos, que son turistas a fin de cuentas  pudieran disfrutar de la villa y no verse obligados a buscar otro albergue en una localidad diferente.